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Cristianos del Espíritu Santo oscilantes

Yo veo el pecado del futuro como el mal empleo del tiempo libre. Esto no tiene que ver nada con una oportunidad de pasarse unas semanas de vacaciones.

No es el tiempo que se emplea en un viaje turístico por Europa o por Tierra Santa. No es una excursión de caza o de pesca. No son las horas pasadas cabalgando sobre las marejadas en un acuaplano, ni deslizándose sobre patines acuáticos, ni paseando en bote o a caballo. Todas estas cosas son lícitas y buenas en sí mismas.

Yo estoy refiriéndome al tiempo que se pierde. El tiempo que uno tiene para sí mismo, para escoger qué va a hacer con él. Tiempo que pudiera ser empleado para leer la Palabra de Dios. Tiempo que pudiera pasarse en el cuarto secreto hablándole al Padre Celestial.

Veo a Satanás venir de nuevo para acusar al cristiano de los últimos tiempos:

¡Mira al cristiano de estos últimos tiempos, el enviciado con la televisión! Míralo -horas y horas dedicadas para novelas en series televisadas, comedias, deportes- pero no tiene tiempo para estar a solas con Dios.

Este cristiano desconecta a Dios con un conmutador. Va de caza, de pesca, de viaje; juega al tenis, al golf y al baloncesto. Va al cine y a fiestas, y se ha vuelto callejero, peor no tiene tiempo para leer su Biblia u orar. ¿No es este el cristiano de los últimos tiempos, que se supone que ande por la fe? ¿No es este aquel cuya fe vencerá al mundo? ¿No es este aquel que va a prepararse para los días de persecución y de caos mundial que vienen? ¿Son estos cristianos buscaplaceres sobre los cuales el fin del mundo va a caer?

El mayor pecado del futuro contra Dios no es deshonrar el cuerpo, satisfacer la carne, ni siquiera blasfemar su nombre. El pecado más grande contra Dios ahora es simplemente ignorarlo a él, en un día y una época en que él está llamando tan claramente.

Vea una evolución irónica. Los cristianos de estos últimos tiempos, que viven tanto más cerca del retorno de Cristo que los primitivos cristianos, pasan el menor tiempo de todo en su presencia.

El mensaje de juicio que viene y del retorno de Jesucristo no será comprendido por tantos cristianos, por la misma razón que por el mensaje y la sentencia pendiente no penetraron hasta el corazón de la generación de Noé – porque estaban tan enamorados del placer de comprar, vender, plantar y hacer el amor.

 

Fragmento del libro “La Visión”, de pastor David Wilkerson. Apartado “Cristianos del Espíritu Santo oscilantes”; páginas 65, 66 y 67.

¿Qué haces en tiempos de Covid19?

Por Virginia Larrazábal

Este tiempo es insólito. Estamos en casa confinados, mientras afuera se desata un caos de salud y económico que nos cambió las dinámicas.

Hoy es tiempo de abstenerse de abrazar (Ecl. 3:5b). Cosas tan simples, ¿las valoramos ahora?

Tienes dinero y no puedes usarlo más que para no pasar hambre y comprar alguno que otro entretenimiento. Tienes ropa y maquillaje y no puedes lucirlo afuera a nadie. Tenías una rutina y planes que estuviste todo el primer trimestre del año trazando y, ¿adivina qué? “Todo se derrumbóóó” (como la canción).

¿Qué nos dice eso? Que todo aquello en lo que hemos puesto nuestra confianza son meros castillos de arena. ¡No puedes ni acercarte a tus amigos o seres queridos! Así que, si ellos han sido tu refugio, hoy día hay que conformarse con una ventana virtual.

Podrías decir: “Exageras, esto es temporal”. Sí, espero en Dios que sí, pero no sabes cuánto se va a prolongar. Adaptarse no es el problema, sino que no quieras darte cuenta del verdadero propósito de esta contingencia que tiene al mundo patas pa’rriba. Incluyendo también tu pequeño mundo, y el mío.

El Señor está hablando en este tiempo. Y no estoy promoviendo doctrinas raras, ojo. Pero Su Palabra es clara cuando dice que oiremos de rumores de guerras, hambres y pestes, pero aún no es el fin, sino que son principios de dolores (Mateo 24; Lucas 21).

Mucha gente está muriendo de aburrimiento en su casa, más que las lamentables cifras del Covid19. Y yo cito las palabras del puritano Matthew Henry: “Debería ser asunto de todos los días prepararse para nuestro último día”. Esto es un llamado a gritos de parte De Dios para que te ocupes en tu eternidad. Dicen que hoy estamos, mas no sabemos, ¿y a ti te importa eso? Debería.

Pierdes la lección si te encierras solo a ver Netflix, a quejarte y a vegetar en espera de un superhéroe. La Biblia dice en el Salmo 90:12:

“Ensénaños a contar nuestros días de tal manera que traigamos al corazón sabiduría”.

El llamado es este:

Isaías 55:6-8

Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano.Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar. Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.

 

¿Qué vas a hacer los días que te quedan de encierro? Y más importante, ¿cómo vas a reanudar “tu vida normal” una vez que salgas de él?

Hay que darnos cuenta de que Cristo es la roca en la que tiene que estar anclada nuestra vida, porque todo lo demás arena es, como dice una canción que pondré más abajo en este post.

 

El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. (1 Juan 5:12).

Si el centro de tu vida siguieren siendo todas lo que nombré al principio, las cosas que perecen y que no tienen peso eterno, estás vacío verdaderamente. Pero si todo lo que es a Cristo, aunque se muevan las montañas y tiemblen las colinas, tu vida estará anclada en Aquel que no cambia ni se muda con el tiempo, el único Fiel y Digno en quien tenemos una esperanza segura y que cumple todas sus promesas.

Te invito a venir a Cristo hoy.

 

Charles Spurgeon y la oración

Cuando ores al Señor, dile lo que necesitas… No vengas con una fingida modestia delante de Dios. Ve de inmediato al punto; habla honestamente con Él. Él no necesita de un circunloquio como el que usan constantemente los hombres … Declara tus necesidades con las palabras que naturalmente broten de ti. Serán las mejores palabras, puedes estar seguro de ello.

Las palabras de Abraham eran las mejores palabras para Abraham, y las tuyas son las mejores para ti. NO NECESITAS ESTUDIAR TODOS LOS TEXTOS DE LA ESCRITURA PARA ORAR JUSTO COMO JACOB Y ELÍAS LO HICIERON. Si lo haces, no los imitarías. Podrías estarlos imitando literal y servilmente, pero no tendrías el alma que sugirió y animó sus palabras. ORA UTILIZANDO TUS PROPIAS PALABRAS. Habla claramente con Dios; pide de inmediato lo que necesitas…

Hermanos, me encantaría quemar todo el cúmulo de viejas oraciones que hemos estado usando estos últimos cincuenta años. Ese “aceite que va de vasija en vasija,” … y todas esas otras citas que hemos estado fabricando, y dislocando, y copiando de hombre a hombre. Yo quisiera que vengamos a hablar con Dios, simplemente desde lo profundo del corazón. Sería algo grandioso para nuestras reuniones de oración…A menudo, porque he decidido NO ORAR SEGÚN CUALQUIER FÓRMULA CONVENCIONAL, la gente ha dicho: “¡ese hombre no es reverente!” MI QUERIDO AMIGO, TÚ NO ERES EL JUEZ DE MI REVERENCIA. ANTE MI PROPIO SEÑOR, ME SOSTENGO O CAIGO. No creo que Job haya citado a alguien. No creo que Jacob haya citado al viejo santo en el cielo: a su padre Abraham. No encuentro que Jesucristo citara la Escritura en oración. Ellos no oraban con palabras de otras personas, sino que usaban sus propias palabras. Dios no quiere que vayan recogiendo esas excelentes pero muy enmohecidas especias del antiguo santuario. Él quiere el aceite nuevo, acabado de destilar del fresco olivo de su propia alma. Él quiere especias e incienso, no de los viejos cofres, donde han permanecido por tanto tiempo que han perdido ya su olor, sino que quiere incienso fresco, y mirra fresca, traídos del Ofir de la experiencia de su propia alma.

Procuren mucho orar realmente, NO APRENDAN EL LENGUAJE DE LA ORACIÓN, SINO BUSQUEN EL ESPÍRITU DE LA ORACIÓN, y que Dios Todopoderoso les bendiga, y les haga más poderosos en sus súplicas.”- Charles Spurgeon.

“No sé cómo orar”

Por Virginia Larrazábal

 

Si Dios escogió a Moisés e hizo que éste libertara al pueblo de Israel del yugo de Egipto, siendo gago, ¡ahora imagina lo que puede hacer contigo! entonces, ¿por qué tienes miedo de abrir tu boca?. A causa de tus temores, hablas con la boca una cosa y con el corazón declaras incredulidad, Seguir leyendo “No sé cómo orar”